Cada vez más cerca

—Llegaste bastante tarde anoche —comentó Adrián cuando Valerie se despertó. Su voz ronca resonaba en la quietud de la mañana.

Valerie gimió suavemente, cada músculo de su espalda dolía como si la hubieran atropellado con un carro de ladrillos, lo cual, en verdad, no estaba muy lejos de cómo se sent...

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