Salvador de la ciudad

—¡No me importa lo que el maldito mundo sepa!—le gritó ella—. No soy una santa y no soy lo suficientemente justa como para preocuparme si nuestra ciudad ha estado mintiendo al mundo o no. Pero habría sido bueno saber que no había elixir antes de salir a matar gente para recuperar esta espada—. Sus p...

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