Lobos unidos

Alguien llamó a la puerta de su habitación y él frunció el ceño, preguntándose quién podría ser.

Tras apagar las luces, volvió a entrar en su habitación y, aturdido, se dirigió a las puertas de cristal; las abrió antes de, finalmente, levantar la vista.

La respiración se le cortó en la garganta al...

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