Ezra, el dios de la muerte

Entró a trompicones en los confines de su oscura habitación, cayendo al suelo con un crujido repugnante que hizo eco a su alrededor debido al impacto de sus rodillas contra el frío mármol negro.

Tenía las manos en el cabello mientras intentaba deshacerse de las voces que retumbaban por todas partes...

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