Su compañero

—¡DIJE QUE BASTA! —gritó Ezra, empujándola de su regazo mientras la miraba furioso con los ojos muy abiertos.

Scythe lo miró con una expresión ofendida.

—¿Sabes qué, Ezra? —lo reprendió—. Me estoy cansando muchísimo de tus lloriqueos y de tus cambios de humor —escupió mientras se ponía de pie y l...

Inicia sesión y continúa leyendo