Cazar o ser cazado

Valerie giró la cabeza hacia un lado, pero no encontró a nadie allí. Los tres lobos detrás de ella se pusieron rígidos, percibiendo la proximidad del cazador en cuestión.

El dolor que subía por su extremidad era suficiente para hacerle dar vueltas la cabeza mientras su visión se nublaba justo antes...

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