Amutilado

Valerie corrió detrás de Amaya, la chica no se detuvo hasta que estuvieron en el lado de la ciudad que estaba en el extremo opuesto de donde estaban las prisiones. En algún lugar cercano, parecía que un río corría, pero todo lo que Valerie podía escuchar eran los fuertes gritos de una niña mucho más...

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