Capítulo 151

Leopold giró su rostro hacia un lado, su mejilla enrojeciendo rápidamente, pero no se enojó. En cambio, preguntó con voz ronca:

—Todavía me guardas rencor, ¿verdad?

—¿Por qué te guardaría rencor? —respondió Lisbeth.

—Me odias.

Desesperadamente buscó en los ojos de Lisbeth algún rastro de odio, p...

Inicia sesión y continúa leyendo