Capítulo 41

—Veo que ustedes dos ya se conocían antes de que yo me enterara —dijo Leopold acercándose a ellos con una mirada burlona que sugería que habían hecho algo ilícito.

—No digas tonterías —espetó Lisbeth. No le importaba por ella misma, pero no permitiría que insultaran a Sebastian por su culpa.

Él no...

Inicia sesión y continúa leyendo