Capítulo 61

—Leopold, ¿qué estás mirando? —la voz de Elora vino desde atrás de él.

Leopold la sujetó por la cintura y dijo suavemente— Nada. Solo sentí el cuarto un poco sofocante y necesitaba aire.

—Has estado a mi lado por días. Debes estar agotado.

—Para nada. —Viendo el rostro pálido de Elora, Leopold si...

Inicia sesión y continúa leyendo