Capítulo 64

Esa tarde, Anna y Layla se quedaron a cenar. Con tanta gente, la mesa estaba especialmente animada.

Dennis estaba exultante, riendo hasta que le dolieron las mejillas.

—Habrá muchos días felices por delante —le dijo Lisbeth, divertida y conmovida.

Los ojos de Dennis brillaban como estrellas. —Mie...

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