Capítulo 68

—¿Qué dijiste?— Los ojos de Elora se abrieron tanto que casi rompió la copa de vino en su mano.

Lisbeth la miró y sonrió ligeramente. —Parece que no eres tan tranquila y graciosa como pretendes ser.

Siempre había sentido algo raro sobre Elora. La mujer parecía elegante y generosa, pero podía destr...

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