Capítulo 69

Elora se quedó en la entrada del café, mirando cómo Sebastián se alejaba en su coche, con una leve sonrisa en los labios.

—Lora, sube—dijo Leopoldo, estacionando junto a la acera, y Elora se deslizó en el asiento del pasajero.

Leopoldo tomó su mano. —He hecho reservaciones para cenar esta noche. V...

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