Capítulo 8

Sebastian revisó la hora.

—Tengo que irme. Mi vuelo es esta tarde. No te preocupes por lo demás. Me encargaré de todo cuando regrese.

Ella quería volver a actuar. Arreglarlo no sería difícil, pero él necesitaba supervisar el proceso personalmente; no le confiaría la tarea a nadie más.

—Está bien....

Inicia sesión y continúa leyendo