CAPÍTULO CATORCE.

Seguí a mis captores en un tenso silencio mientras me guiaban a su territorio.

Caminamos durante casi una hora bajo el pálido resplandor de la luz de la luna. Los únicos sonidos que se escuchaban eran nuestros pasos y el ocasional grito de un búho.

Justo cuando comenzaba a preguntarme si realmente...

Inicia sesión y continúa leyendo