CAPÍTULO CINCUENTA Y TRES.

—Fueron atacados por una manada desconocida de lobos mientras estaban en una expedición de caza— explicó la Anciana Emma con un tono sombrío mientras se ocupaba de moler hierbas hasta convertirlas en una pasta fina.

Mi estómago se hundió al escuchar sus palabras. ¿Un ataque? ¿De lobos forasteros co...

Inicia sesión y continúa leyendo