CAPÍTULO SESENTA Y CINCO.

Sabía que ella estaba cerca porque volví a percibir su aroma, era el aroma más fuerte que había sentido de una mujer. Sí, sabía que era mía, pero necesitaba tomar las cosas con calma con ella y no creía que fuera el momento adecuado para decírselo a todos en la manada del Alfa.

Era una de las razon...

Inicia sesión y continúa leyendo