CAPÍTULO SETENTA.

Ahora que había presentado a Zoey a todos en la manada, parecía que me estaba volviendo orgulloso de mí mismo y ya no me avergonzaba caminar con ella, aunque aún no estuviera casado con ella. Pero en general, todos ahora sabían que ella era mi Luna.

Nadie pensaría que estábamos teniendo una aventur...

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