CAPÍTULO OCHENTA Y TRES.

Cerré los ojos con fuerza, no quería ver a Meliora siendo atrapada, sabía que este era el clímax de todo.

Los guardias gritaron de nuevo, asegurándose de captar la atención de la Anciana Morris y Selene.

—¿Qué encontraron? —dijo la Anciana Morris mientras se acercaba a mí. Ellos estaban detrás, pe...

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