CAPÍTULO OCHENTA Y SEIS.

(Punto de vista de Meliora)

Parecía que mis oídos me dolían, o probablemente no lo había escuchado bien. Pero si estaba en lo correcto, había oído bien, y no era tonta.

El súbdito leal del Alfa intentó llamar la atención de la persona que acababa de hablar, pero no funcionaba. Parecía que estaban ...

Inicia sesión y continúa leyendo