Capítulo 43 43

La mansión Sandoval olía a medicina y todas las luces seguían encendidas. Una enfermera salía del dormitorio de Arturo con una bandeja y Cassandra esperaba en el pasillo, con los brazos cruzados y los ojos rojos. Victoria la miró con desconfianza, pero la angustia por su padre pesó más.

—Ya está est...

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