Capítulo 47 47

Matías partió al amanecer. Victoria bajó a despedirlo hasta la entrada de la mansión Moretti, aunque no dormía allí desde hacía semanas, y lo abrazó con tanta fuerza que él tuvo que apartarla con suavidad.

—Basta, mi amor, o no me voy —bromeó él, aunque le temblaba la voz. Le besó la frente y luego ...

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