Capítulo 197 No soy un asistente en absoluto

La multitud dentro del recinto estalló en gemidos.

Cuatro horas de trabajo frenético, y la mayoría de los diseñadores había recortado todo lo posible: sin bordes remallados, sin un acabado decente por dentro, apenas un puñado de alfileres rectos y costuras burdas sosteniéndolo todo.

Una pieza así,...

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