Cárcel

Adam continuó llorando mientras yo gritaba y comenzaba a golpearlo. Cuando me quedé sin fuerzas, él me levantó y me llevó a su camioneta. Le dije que no quería ir. No quería vivir más, ya había terminado con todo. No tenía a nadie que se preocupara por mí. Nadie por quien valiera la pena vivir. Me d...

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