Cercanía

Sentí todo, TODO, cuando él pasó junto a mí en el marco de la puerta. Sus brazos musculosos, su pecho fuerte, sus muslos gruesos e incluso algo me rozó cuando se detuvo ligeramente al estar centrados el uno con el otro. Mi respiración se detuvo. Empecé a mirar hacia otro lado y Víctor susurró de nue...

Inicia sesión y continúa leyendo