Libro 9, parte 101

Durante la cena, todos hablaban como viejos amigos y yo me quedé callado, limitándome a observarlos. Caleb había comentado mi silencio un par de veces y yo solo me encogí de hombros. Ya casi había tenido suficiente de todo esto, así que eché la silla un poco hacia atrás.

—Bueno, se acabó el juego, ...

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