Libro 5, parte 114

Un golpe sonó en la puerta de mi oficina.

—Adelante.

Adelie abrió la puerta y la cerró detrás de ella.

—¿Puedo hablar contigo? —me preguntó y la miré. Era hermosa y quería rodear ese escritorio y besarla hasta que nada tuviera sentido.

—No creo que sea una buena idea —dije y bajé la mirada a mi la...

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