Libro 6, parte 15

—¿Su Alteza? —dijo Erik al entrar en la sala y encontrar a Adelie en el sofá, mirando por la ventana.

—Lo siento —dijo Adelie, girando la cabeza hacia él—. Hola, Erik.

—El Príncipe Rupprecht lamenta tener que cancelar el desayuno con usted —dijo Erik, con una sonrisa.

Adelie sonrió—. Qué pena, gr...

Inicia sesión y continúa leyendo