Libro 6, parte 31

Rupprecht había salido del salón cuando Adelie aceptó mi propuesta; podía oler su ira y frustración por haberla perdido. Realmente no me importaba lo que él pensara. Todo era perfecto, pero las palabras de la Muerte aún me atormentaban en el fondo de mi mente.

—Felicitaciones a los dos —dijo Malach...

Inicia sesión y continúa leyendo