Libro 6 Parte 56

—¿Kai? —dijo suavemente mientras ponía sus brazos alrededor de mis hombros. Estaba sentado en el patio con la cabeza entre las manos. No podía llorar ni gritar mi frustración. Había venido al único lugar donde necesitaba estar, en casa.

—No puedo hacer esto, mamá —le dije.

—¿No puedes hacer qué? —...

Inicia sesión y continúa leyendo