Libro 6, parte 72

Me costaba abrir los ojos y escuché a mi madre y padre discutiendo. ¿Por qué estaban aquí? No entendía sus gritos. Sentía como si me hubiera atropellado un tren y tenía un dolor de cabeza terrible, y sus gritos no ayudaban.

—¿Cómo pudiste decirle eso? —dijo Adara, enojada.

—¡Porque es mi hijo y si...

Inicia sesión y continúa leyendo