Libro 8 Parte 39

—¿De verdad esperas que durmamos en la misma cama? —me preguntó Anna mientras subíamos las escaleras y yo la llevaba a mi cuarto.

—¿Por qué no? —le pregunté con una sonrisa.

—Porque… ¡vamos a estar solos en tu cama! —me dijo, y yo me reí.

—Anna, te lo prometo, no va a pasar nada que tú no quieras...

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