Libro 8 Parte 64

Los gules estaban por todas partes. Atacaban con precisión, en formación, pero no se sentía bien. Alguien los estaba controlando y quienquiera que fuera parecía tener un suministro inagotable de esas cosas.

Cinco de ellos me rodearon y se me echaron encima al mismo tiempo. Empezaron a morder la pie...

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