Capítulo 27 La empresa

Esto fue una prueba de fuego para mí, no tienen idea de lo que me costó evitar tener una erección mientras mi mujer me tocaba, cada roce de sus malditas manos, en mi pecho, me estaban llevando el borde de la locura. Ella, por el contrario, estaba muy relajada, como si estuviese acostumbrada a hacer ...

Inicia sesión y continúa leyendo