Capítulo 61 La realidad

Familiares de la señorita Salvatore, por favor pasar a la habitación 501.

—cuando escuché esas palabras me quedé paralizado, no quería levantarme, no sabía o no quería enfrentar a mi esposa, ¿qué le podía decir? Si ni yo mismo sé cómo consolarme, pasé las manos por mi cabello para despeinarlo, lueg...

Inicia sesión y continúa leyendo