Capítulo 58

Esa tarde, cuando la luz del día se desvanecía en el crepúsculo, Lilith entró en el salón con un vestido de suave seda lavanda, que resaltaba el delicado contorno de su figura. Sus ojos color avellana brillaban con curiosidad al notar a Kent perdido en sus pensamientos cerca de la chimenea, las llam...

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