Capítulo 27: Estoy agradecido por...

Nos acomodamos en la acogedora sala de estar, la suave luz del televisor iluminando nuestros rostros mientras nos sumergíamos en la película que se proyectaba ante nosotros. La mano de Aaron encontró la mía, su toque era un ancla reconfortante en medio del torbellino de emociones que nos rodeaba. Pa...

Inicia sesión y continúa leyendo