Capítulo 28: ¡Ha vuelto!

Mientras Aaron y yo saludábamos la mañana con tierna afecto, su beso en mis hombros provocó una calidez que se extendió por todo mi ser.

—Te amo tanto —susurró, sus palabras una caricia suave contra mi piel.

Devolviendo su afecto, me acurruqué más cerca de él, saboreando la intimidad de nuestro mo...

Inicia sesión y continúa leyendo