Capítulo 30: Es hora de volver

El peso de la ira de Aaron colgaba pesado en el aire, impregnando la casa de un ambiente sombrío. No podía soportar verlo tan angustiado, sabiendo que su confianza había sido destrozada por las acciones de su madre. Mientras se ocupaba de empacar nuestras maletas para una partida abrupta a Australia...

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