Capítulo 47: mala interpretación

A la mañana siguiente, bajé corriendo las escaleras en busca de Tianna, mi emoción era palpable. La había extrañado muchísimo y había pensado en ella toda la noche, ansiosa por ver cómo se desarrollaría el día. Mientras ella comía sus panqueques, la saludé.

—Hola, ¿cómo está mi cuñada favorita y ún...

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