Capítulo 144 Sr. Martin, mamá ha desaparecido

—Emma, mi dulce nieta, ¡estás aquí!

El rostro de Nola se iluminó con una sonrisa al ver a Emma.

Emma sabía qué día era, así que corrió enseguida y sacó su regalo.

Ver a Emma ya hacía feliz a Nola, pero ver el regalo en su mano la alegró todavía más.

Le acarició la cabeza con cariño y la elogió c...

Inicia sesión y continúa leyendo