Capítulo 224: Una madre usada como arma

Nola llegó a Martin Villa poco después del mediodía.

Sin anuncio.

Sin séquito.

Sin espectáculo.

Charlotte vio el sedán desde la ventana de la biblioteca.

—Está sola —dijo.

James estaba junto a la chimenea, con la tableta en la mano.

—Eso es nuevo.

Charlotte lo miró.

—¿Quieres que esté ahí?

—...

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