Capítulo 11 Hospital

El pitido constante de los monitores me recibió como un golpe en el pecho al cruzar las puertas de urgencias; me inundó de recuerdos. Busqué a Octavio con la mirada desorbitada hasta que lo vi de pie cerca de un mostrador, con la ropa arrugada y el rostro pálido.

​—¡Octavio! ¿Dónde está? ¿Cómo está...

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