Capítulo 258

—¿Un centavo por tus pensamientos?

Me giré, apartándome del ventanal de piso a techo.

—Nada. Solo estaba pensando en el trabajo.

Lea no se lo creyó.

—El trabajo no te pone esa cara.

—No mi trabajo. El de Mira.

Miré el teléfono que apretaba en la mano. Mira acababa de mandar un mensaje diciendo...

Inicia sesión y continúa leyendo