Capítulo 290

Revisé mi reflejo por última vez en el espejito compacto, lo cerré de golpe y lo deslicé de vuelta en mi bolso de mano. Labial intacto, el cabello portándose bien. Tomé una respiración para serenarme y entré en el gran salón.

Las lámparas de araña del techo brillaban como fuegos artificiales congel...

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