Capítulo 255

Me sobé el oído, me dejé caer en la silla más cercana y me preparé para lo inevitable: un sermón digno de película.

Yvaine, obvio, no me decepcionó.

"Te fuiste a París a los días de comprometerte. No hiciste ni el mínimo esfuerzo por organizar la boda. Y encima ves a una mujer misteriosa con un ve...

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