Capítulo 275

Me quedé de piedra.

Un segundo después, entendí lo que había dicho.

Me entró pánico y empecé a mover la cabeza desesperada, revisando el horizonte.

A la izquierda, nada.

A la derecha, tampoco.

Al frente, vacío.

Atrás, lo mismo.

Debí imaginarlo: un yate pequeño no tenía ninguna posibilidad con...

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