Capítulo 327

Entre dormido y despierto, mi cuerpo entero ardía, como si estuviera en llamas, la garganta tan seca que parecía tragar arena.

"Mirabelle. Mirabelle…" Una voz masculina me llegaba, conocida pero borrosa.

Tenía la frente empapada de sudor frío y me sentía fatal.

"Mirabelle, despierta… estás tenien...

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