Capítulo 359

Sin esperar, sus manos grandes me alzaron y me devolvió el beso con una intensidad que quemaba.

El ambiente alrededor empezó a cargarse como con electricidad. Me aferré a su cuello, echando toda mi ansiedad acumulada en ese abrazo.

Después de tantas noches amargas y la espera eterna, lo único que ...

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