Dudando de sí misma

Isabella no podía moverse de su posición actual. No podía creer que había hecho algo tan estúpido como eso a Alex. Y sin embargo, Alex estaba por todas partes a su alrededor. Todavía se tapaba la boca mientras seguía llorando. Sus ojos ya estaban rojos y sus mejillas ya estaban cubiertas de lágrimas...

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